La evaluación funcional en la terapia con Antares Psicología

¿Qué metodología usamos?

En Antares Psicología aplicamos la metodología de Evaluación funcional de la conducta y de modificación del comportamiento. A grandes rasgos, es el método principal para realizar y probar hipótesis acerca de las relaciones funcionales entre los problemas de conducta y los eventos ambientales, así como plantear intervenciones con base en las leyes del aprendizaje. Por así decirlo, nos permite hipotetizar sobre el origen de tus comportamientos, qué ocurre en tu vida para que se mantengan, relacionarlos con tus problemas y marcar un camino para modificarlos.

¿Es lo mismo la evaluación funcional que el análisis funcional?

Si has llegado hasta nosotros es probable que en algún momento hayas escuchado sobre el análisis funcional de la conducta y que hayas leído a muchos psicólogos hablar del mismo.

¿Por qué nosotros decimos que no realizamos análisis funcional?

El análisis funcional de la conducta es únicamente experimental, y dado que no estamos en un laboratorio ni tenemos el mismo control sobre las variables de la terapia, decir que hacemos análisis funcional de la conducta sería vender la moto sin ninguna necesidad. En la psicología aplicada tendemos a equiparar términos, pero consideramos que utilizar los términos correctos evita posibles confusiones.

Sin embargo, no te preocupes por esto, ya que lo que llevamos a cabo es evaluación funcional para el proceso de evaluación y análisis de los datos recogidos y, por otro, técnicas de modificación de conducta para el proceso de intervención. Por supuesto, tanto la metodología de evaluación como de intervención tienen evidencia, por lo que no es un motivo de preocupación.

Vale, y entonces, ¿cómo funciona la evaluación?

La evaluación será un proceso presente a lo largo de todo el proceso terapéutico. Al principio para poder realizar una interpretación de los datos y planificar una intervención y, durante la intervención, para evaluar si la intervención está funcionando como debería.

Principalmente utilizaremos dos métodos:

  • Entrevista: Te preguntamos durante la sesión sobre las distintas áreas de tu vida, la problemática que atraviesas y cómo está relacionada con las áreas descritas. Asimismo, evaluamos la posibilidad de problemáticas relacionadas (por ejemplo, si nos explicas que estás en un episodio muy triste, con poca energía y sueño, no te estás alimentando suficiente y sientes desgana hacia todo, probablemente estaría bien una analítica por si también hay alguna cuestión orgánica como podría ser una anemia que pueda afectar a la problemática).
  • Cuestionarios y autorregistros: Son las tareas más comunes que enviamos. Son hojas de datos a rellenar con la información que te pidamos, siempre en relación a la problemática o los objetivos que hemos establecido. Por ejemplo, si sientes ansiedad, mandaremos un registro en el que tendrás que señalar la situación en la que la sientes, el nivel de ansiedad que sientes y qué haces al sentirla (resumiendo muy mucho).

Aunque principalmente usemos estos dos, dependiendo del caso podríamos utilizar otros métodos (siempre con vuestro consentimiento) como podrían ser entrevista a familiares y/o amigos, contacto con el resto del personal sanitario, test estandarizados, etc.

Una vez obtenida la información necesaria, filtraríamos todo y realizaríamos las hipótesis funcionales sobre cada uno de los objetivos (los cuales serán siempre consensuados). Es importante señalar que un objetivo no es “quiero ser feliz”, los objetivos los trabajaríamos en conjunto para convertir algo tan general y opaco como “ser feliz” en algo mucho más transparente y específico, aunque suponga dividirlo en diferentes situaciones a las que quieras llegar o habilidades que quieras desarrollar.

Por supuesto, junto a las variables individuales, existen numerosas variables sociales que tendremos en consideración y que también relacionaremos con la problemática. Un sistema capitalista, patriarcal y patologizante tiene consecuencias, y no podemos olvidarlas.

¿Y la intervención?

Una vez realizadas las hipótesis funcionales y establecidos los objetivos, planteamos una intervención con base en las técnicas de modificación de conducta. Dada la individualización de cada intervención, se dificulta enormemente desarrollar un protocolo o una planificación general, principalmente porque sería un planteamiento contrario a la individualidad de la evaluación funcional. Sin embargo, si queréis observar algún ejemplo de cómo podría aplicarse en situaciones de la vida cotidiana y en problemas comunes, estad pendientes de nuestro Instagram y de nuestro blog 😊.

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