Seguro que, si has ido al cine alguna que otra vez, te has quedado salivando ante la presencia de las palomitas, ya sean dulces o saladas. Quizás, a partir de este punto, y solo si tu cartera lo permite (o estás dispuesto a hipotecar tu casa y vender un riñón), has caído en la compra de uno de esos cartuchos cuyo valor se revaloriza al alza con más velocidad que el oro. En un principio, ni siquiera querías palomitas; incluso habías comprado una bolsa de patatas y una lata de refresco en el súper… pero aquí estamos: con un menú entre las manos. Si quieres saber lo que ha pasado, vamos a tratar de establecer una hipótesis funcional de cómo consumimos.

Veamos que ha podido pasar desde una perspectiva funcional:
- Al entrar en el cine podemos observar la tienda: una barra con personal y máquinas de palomitas. Estos dos estímulos son los estímulos discriminativos que anticipan la obtención del reforzador (obtener las palomitas) ante una conducta operante determinada (ir a pedir palomitas). Decimos que ambos son estímulos discriminativos porque sin personal no puedes pedir las palomitas y sin palomitas no puedes obtenerlas. Podríamos separar la cadena conductual mucho más al “pedir palomitas” (acercarse a la barra, preguntar, pagar, coger las palomitas…), pero por ahora intentamos simplificar.
- La entrada del cine es lo que llamamos clave contextual. Digamos que es el espacio en el que sabemos que aparecerá un estímulo discriminativo. Al entrar en este espacio contactarás con muchos estímulos que han sido previamente condicionados, por lo que empezarás a responder ante ellos. Digamos que vas a salivar como si hubieses comido medio limón de un bocado.
- El olor de las palomitas, en el caso de que te resulte agradable, puede funcionar como operación motivadora condicionada sustituta (o OMC-S). Esto significa que aumenta el valor de la consecuencia anticipada por el estímulo discriminativo al haber sido asociado en algún momento con una consecuencia agradable. Dicho de forma simple, oler las palomitas te recuerda lo mucho que te gustan, aumentando las ganas de conseguir palomitas. Por supuesto, si no te gustan las palomitas el olor puede funcionar como operación motivadora de establecimiento de huir de la recepción e ir lo más rápido posible a la sala de la película.
- También consideramos las operaciones motivadoras más básicas que podemos encontrar: la saciación y la privación. Si entras lleno al cine o el día anterior te hinchaste a palomitas, los estímulos implicados dejarán de motivar la búsqueda de palomitas. A esto lo llamaríamos saciación (funciona como operación de abolición). Por otra parte, si llegas con hambre al recibidor o llevas mucho tiempo con ganas de comer palomitas, esto aumentará el valor de obtener palomitas. A esto lo llamaríamos privación (funciona como operación de establecimiento).
- A lo largo de todo el recibidor y la barra habrá publicidad, menús, ofertas… A esto lo llamaremos instigadores, que funcionan principalmente como una ayuda al estímulo discriminativo. Digamos que te van señalando el camino para que no te pierdas.
- Al obtener las palomitas obtienes el reforzador de toda la cadena, de forma que, tras cogerlas y empezar a comerlas, toda la búsqueda queda reforzada.
En resumen
Llegas al recibidor del cine (clave contextual) con hambre (privación/operación motivadora incondicionada de establecimiento) y un olor intenso a palomitas (operación motivadora condicionada sustituta). Ves la barra con el personal y las palomitas (estímulos discriminativos) y sigues el camino de ofertas y fotos de menús (instigadores) hasta que llegas y pides tus ansiadas palomitas (conducta operante). Cuando las tienes entre tus manos, las hueles y te echas un puñado a la boca (reforzamiento).
Por supuesto, es un análisis a grandes rasgos y muchas suposiciones, pero ahora te podrás hacer una idea de como entendemos el comportamiento. Además, creo que ahora tendrás unas ganas increíbles de comer palomitas 😉.

Si te interesa este tipo de contenido, puedes ojear otra de las aplicaciones del análisis de conducta en la entrada «Cómo hacer un presupuesto paso a paso«. Por supuesto, para más contenido no olvides seguirnos en Instagram!
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